Los datos: nuestros mejores aliados

Cómo los datos nos ayudan en todas las fases de venta.

Parece una obviedad, pero el tratamiento de datos de clientes es fundamental para ejecutar nuestras campañas de marketing y fidelización. Disponer de una buena base de datos con la que trabajar nos facilita mucho la vida. Nos ayuda a saber quién nos puede comprar, nos compra ahora y nos puede volver a comprar en el futuro. Podemos incluso ahondar en las personalidades, cualidades profesionales e incluso emocionales de nuestros (potenciales) clientes. Debemos esforzarnos en hacer que una vez que nos eligen, se sientan únicos. Y eso se consigue con un buen tratamiento de datos.

Lo malo es cuando nos damos cuenta que hasta ahora no hemos hecho mucho caso de estas premisas. Y por circunstancias diversas nuestra base de datos no está todo lo depurada que quisiéramos.

Varios tipos de actitud frente a los datos

En todo este tiempo observando casos de clientes a los que no se les da la importancia necesaria, he encontrado varias casuísticas:

A.- Las listas en excel. Yo diría que son las más peligrosas, porque son como los revólveres de las pistolas de vaqueros: las vemos y pensamos que son sencillas de utilizar, pero un mínimo error, y el malo se pega el tiro en su propio pie.

¿A quién no le ha sucedido lo de darle a un “suprimir” donde no era, guardar los cambios y sudar la gota gorda pensando “qué nos hemos cargado”? O esas tablas que se nombran, renombran  y vuelven a renombrar después de varios viajes por el ciberespacio de un compañero a otro por email…¿Quién tiene la buena? Pues nadie, lógicamente, porque hay varias versiones, muchas manos y poco sentido común.

B.-Los CRM mal utilizados. Es decir, aquellos que se gastan lo innombrable en una herramienta potentísima pero después suceden acontecimientos variopintos:

B.1- No se personaliza: los campos que vienen de fábrica se dejan tal cual y los responsables del mantenimiento tienen que interpretar sin ninguna directriz en qué etiqueta ponemos cada información.

B.2-Se utiliza como almacén de datos, pero luego no se hace nada con ellos. Ni estadísticas, ni campañas, ni siquiera una revisión aleatoria para ver el volúmen de pedidos que nos hace cada cliente. Se sigue trabajando de oídas, a destajo e improvisando.

B.3-La peor, sin duda. Se cargan los datos y después se ¡exportan a excel! Y desde aquí volvemos al apartado A, porque el personal acaba desistiendo de tanta exportación y resulta que acaba cargando directamente los datos en uno de los excel generados…y vuelta a empezar.

Se dan más situacion rocambolescas , pero este post no es para regodearse en los errores sino para plantear soluciones.

CRM: concepto, usos y procedimientos

Datos CRM

El CRM no es más que un gestor de información que se utiliza para optimizar las relaciones con nuestros clientes. Esta es una definición muy generalista porque todo depende del soporte que utilicemos y el uso que hagamos de él. Una definición más pragmática nos diría que es una estrategia de negocios dirigida a analizar, entender y responder eficazmente a las necesidades de los clientes-actuales y potenciales- de una empresa. Es, en sí, una estrategia más allá del software, aunque lógicamente el que seleccionemos tendrá mucho peso en el resultado final.

Existe en el mercado un amplio abanico de opciones de CRM para todos los gustos y bolsillos. Tenemos opciones como Sugar, ideal para aquellos que se inician en el tratamiento de datos y quieren a automatizar procesos. Este software nos ofrece funcionalidades variadas, sencillas de manejar y a precios bastante asequibles. Si queremos apostar por opciones más avanzadas que nos permitan integrar sistemas como Call Centers y ERP podemos pensar en Salesnet, Netsuite  o SalesForce que ofrecen personalización de funcionalidades adaptándose a las características del negocio.

La planificación, clave para el éxito

Sin duda en la organización del trabajo diario, los datos son protagonistas. Incluso en la planificación de nuestra estrategia comercial y empresarial, a la hora de emprender nuevos proyectos, y por supuesto cuando estamos inmersos en plena renovación de procesos.

¿Y tú? Cómo afrontas el tratamiento de datos en tu empresa o proyecto?

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Huellas.

Endorfinas, dopaminas y otras sustancias responsables de la formación de huellas.

Pisa fuerte y deja huellas. Parece un buen slogan, una frase lapidaria ingeniosa, unas palabras hiladas con las que quizá cualquier coach querría haber rubricado una buena sesión de autoconfianza…pero simplemente es lo que una persona pequeña, en un mundo grande piensa cada día cuando se pone frente a su mesa de trabajo.

No solo bastan conocimientos, ni experiencia, ni títulos altisonantes. Es imprescindible conseguir dejar una impronta positiva e inolvidable. En cualquier campo, en cualquier área y a cualquier nivel.

Y no hablo solo de freelances. No. Hablo de cualquier producto. Al final, todo es producto. Sí, creo que algo así ya lo dijo Risto Mejide, a quien por cierto admiro, como creativo y como personaje. Absolutamente todo puede ser categorizado como producto. Dejando de lado matices, sin dejar que la negatividad subyugue este sustantivo.

¿Quieres que tu negocio sea un negocio de éxito? Haz que deje huella. Haz que pise fuerte. Consigue que quien lo conozca, hable de él, hable bien, lo recomiende.

Si quieres que tu proyecto alcance el éxito, haz que pise fuerte para dejar huellas.

Un viaje, por ejemplo. Si tu viaje deja huella en ti, será el recuerdo más emocionante, más impactante. Aunque dejes de hablar de ello por que los de tu alrededor no soportan tu pase de fotos privada ni tu rollo sobre las culturas y costumbres del otro lado del mundo, siempre estará ahí, en ese hueco del cerebro y la simple escucha del nombre, o hasta la percepción de un olor asociado a esa experiencia, hará que la química haga su trabajo; las endorfinas, dopaminas y serotoninas, y quién sabe cuántas otras hormonas empezarán su baile mágico para hacerte sentir bien y recordarte cuán positiva fue tu experiencia allí.

Quizá parezca exagerado, pero en absoluto lo es.

Pasa exactamente así con todo, aunque no lo percibamos.

Cuando tenemos noticias de una persona cuya presencia o compañía nos satisfizo, sucede esto mismo. No se trata de suspiros ni reacciones exageradas, pero nuestro cuerpo y nuestra mente están más predispuestas a que esas sensaciones continúen. Y eso, amigos, si el producto en cuestión es un ser humano, lo va a percibir.

Pero ¿cómo se hace eso de “Pisa fuerte y deja huella”? Parece complicado o etéreo, pero si nos ponemos a analizar nuestro día a día, llegaremos a conclusiones bastante impactantes. Y es que, en resumen, solo se trata de hacerlo de una forma: bien. Sin alardes ni aspavientos. Sin exagerados posicionamientos de medallas. Simplemente bien. Y bien implica honradez, seriedad, diligencia e incluso cariño. Sí, cariño por lo que haces, por lo que vendes, por lo que produces. Queriendo que los que van a consumir (te) respondan con esto mismo. Y entonces dejen ese hueco del cerebro reservado para almacenar la experiencia con tu producto, con tu servicio, o simplemente contigo.

El papel de las emociones.

¿Obviedades? Quizás sí. Ya hablábamos del éxito en otros posts. De emprender con garantías. Pero esta vez no se trata de esto. Se trata de sensaciones, de percepciones, de cómo el recuerdo juega un papel fundamental a la hora de conseguir continuar avanzando en tu camino hacia el éxito, sea cual sea la dimensión de tu concepto de éxito, otro tema interesante del que hablar: las diferentes dimensiones del éxito.

No estoy descubriendo América ni queriendo ser un referente de nada. Para esto todavía me queda mucho por aprender, por leer y por escribir. Y también much@s que me lean, por supuesto. Por eso, voy a seguir caminando. Caminando mucho,por todas partes, descubriendo, aprendiendo y equivocándome. Pisando fuerte y tratando de seguir dejando muchas huellas.