Un evento mágico

A estas alturas del año, cada empresa o grupo de amigos está pensando en celebrar el evento de Navidad. Restaurantes,salones de eventos o incluso empresas de catering reciben multitud de peticiones para llevar a cabo estas reuniones.

En las empresas, para que las comidas o cenas de final de año sean exitosas, deben cumplir algunas premisas:

1- Que haya buen ambiente entre el personal: es momento de dejar de lado los “marrones” y charlar de cualquier cosa y echarnos unas risas.

2-Que la fecha elegida para el evento facilite la asistencia de la mayoría. #conciliación

3-Que sea especial: el menú del día que comemos a diario tiene que estar desterrado de las mesas en ese momento. No hablamos de langosta ni caviar, si no de un menú original, sabroso y a gusto de todos.

4.- Para que el brindis del final no sea precipitado y provoque huidas en masa, es importante incluir algún elemento de cohesión. Podría ser una charla del Director General agradeciendo el esfuerzo de los empleados (#refuerzopositivo); un vídeo con momentos especiales de la compañía que se haya preparado con anterioridad, un #flashmob, un #challenge…algo que se quede en las retinas de los allí presentes y merezca la pena contar y recordar.

¿Qué tal algo de magia?

La magia de cerca permite la interacción con el espectador y resulta sorprendente y divertida. Sostiene el diálogo en cada mesa consiguiendo que los comensales se diviertan, se relajen y rompan la típica conversación de temática laboral que puede producirse en este tipo de eventos.

Otras opciones originales

La Coctelería también supone un punto de espectáculo muy llamativo. Ideal para después de la sobremesa, otorga el punto de show diferente. Por supuesto, la música en vivo para la hora de las copas es otra alternativa a tener en cuenta. ¿Has oído hablar de la risoterapia o la improvisación? Revisa estas opciones porque pueden dar mucho juego.

Si quieres que la cena de Navidad de tu empresa sea especial y no se te ocurren ideas ponte en contacto con nosotros sin compromiso. Te daremos la orientación que necesitas.

 

 

De finales de año y previsiones para el nuevo ejercicio

De finales de año y previsiones para el nuevo ejercicio

Una de las particularidades de este mes de diciembre para muchas pymes es que generalmente se convierte en un ir y venir de papeleos, tablas de excel, resúmenes y reuniones  de cierre de año que pretenden dar un cerrojazo a lo que se ha hecho y abrir las puertas a un nuevo escenario sobre el que actuar.

Sesiones maratonianas de cálculos y preparación de presentaciones, de diálogos que se dilatan hasta eternizarse para intentar llegar a conclusiones; de planificación de días que nunca logramos organizar como queremos…

Y llega el día…

Finalmente, llegado el momento de poner encima de la mesa el antes y el después, hay quien prefiere rebozarse en los errores pasados, hacer vuelta y más vuelta a las meteduras de pata, a esas acciones incorrectas cuyo recuerdo no nos va a llevar a nada. Y los reproches. Lo que no alcanzamos. Lo que no supiste alcanzar. Por que cuando llegan los “noes” siempre la lanza va hacia otro.

Las expectativas y los planes deben acaparar siempre la mayor parte de estas sesiones de cierre. Porque de nada sirve regodearnos en lo que ya hemos hecho si no le damos continuidad con planes de excelencia. Y digo de excelencia, con toda la rotundidad de la palabra, porque merece la pena pensar en excelencia, en lo excelente, en nuestro producto y marca como algo excelso. Si no, ¿para qué hacer planes? ¿Para ser del montón?

Mi experiencia me dice que si pensamos en ser del montón acabaremos en la parte de abajo del montón. Que si no creemos en nosotros ni en lo que podemos llegar a alcanzar, es impensable siquiera intentarlo. Que las tablas de excel están muy bien, y los gráficos quedan preciosos subrayados con un título altisonante. Pero amigos, luego está la calle. Y la calle manda. Y el mercado manda más. Y el día a día es quien dirige las riendas de nuestro negocio, seamos realistas. Así que de todo esto se me queda grabado que debemos mirar hacia adelante, escuchar a los miran más allá de los papeles y el teclado del ordenador, y con toda la información marcar un orden y un rumbo, pero siempre pensando en la excelencia.

Vale, todo esto es muy bonito pero…¿a qué conclusión llegamos?

Tres tips. Tres ideas. Tres frases.

Por cada división de nuestro negocio, por cada área, por cada departamento, tres iniciativas realizables en positivo. O lo que es lo mismo, tres propuestas de mejora.

Me quedo con el tres porque creo que es número más equilibrado, el que nos va a dejar desarrollar pero sin embrollos. Presentación, nudo y desenlace, las tres partes de cualquier historia; tres colores primarios, tres estados de la materia. Si vamos un poco más allá y consultamos la numerología veremos que el número 3 es el símbolo de la expresión artística y la interacción humana. Las antiguas civilizaciones ya veneraban a este número y numerosos pensadores de la Antigüedad consideraban a este número como base para sus operaciones y teorías matemáticas.

Por eso, nos quedamos con 3 ideas. Solo 3.

Los compromisos

A partir de ahí, cada división expone y se compromete. Y se compromete. Y nos comprometemos todos. Sin vituperios, sin reproches, sin descanso en malas acciones del pasado, solo impulsándonos con aquello que salió a pedir de boca. Y todos a la vez, eso sí. Tres ideas y todos a una. Y así, el próximo mes de diciembre seguro que habrá mejores resultados, menos tablas de excel y más planes de mejora.

Felices reuniones y próspero ejercicio nuevo.

S.C.